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Descubre lugares increibles


Muelle de las almas X


Este bello lugar sobre el acantilado pertenece a la comuna de Chonchi y es el único poblado en la costa oeste de la Isla Grande de Chiloé, en el sur de Chile. Se fundó oficialmente en 1767, se le conoció como Villa San Carlos de Chonchi, y está encaramada en la pendiente de un cerro, donde hay tres terrazas, la que le brinda el apodo de "ciudad de los tres pisos". Su población es de alrededor de 450 habitantes y guarda con tradición sus leyendas e historias que hoy atraen a senderistas de todo el mundo en busca de un lugar mágico. Sin duda es uno de los lugares más bellos para recorrer y que alberga toda la magia de la cultura originaria. Para llegar al muelle hay que bordear el Parque Nacional de Chiloé y realizar una senda de algo más de una hora atravesando espesos bosques. El sendero se ha convertido en un imperdible para los que llegan a explorar la isla de Chiloé. Es un recorrido de alta belleza escénica a través de los campos y la costa, coronado por una obra de arte que hace alusión a la mitología local. Según la tradición, cuando una persona muere su espíritu debe acudir a este sector y llamar al Tempilkawe, el Balsero, personaje mítico que acude en su balsa de espuma y se lleva el alma del difunto, cobrando su paga en piedras preciosas, las mismas que se encuentran en la playa de Rahue, pulidas naturalmente por la erosión. Pero, cuenta la leyenda que si una persona llega a escuchar a las almas de Cucao, no debe tratar de comunicarse con ellas y nunca llamarlas ya que si lo hace, transcurrido un año la muerte lo buscará y matará.

Arzobispado de Puerto Montt X


La Diócesis de Puerto Montt fue creada por el Papa Pío XII el 1 de abril de 1939, desmembrándola de la Diócesis de San Carlos de Ancud. El Papa Juan XXIII la elevó a Arquidiócesis el 10 de mayo de 1963. Su primer Obispo fue Mons. Ramón Munita Eyzaguirre (1939-1957) Le sucedió Mons. Alberto Rencoret Donoso (1958-1969), quien a partir de 1963 fue su primer Arzobispo. Desde 1970 a 1974 la Arquidiócesis estuvo a cargo de Mons. Jorge Hourton Poisson como Administrador Apostólico. Hasta agosto de 1974 fue Administrador Apostólico el obispo de Osorno, Mons. Francisco Valdéz S., OFM cap. El segundo Arzobispo de Puerto Montt fue Mons. Eladio Vicuña Aránguiz, desde 1974 hasta 1987 , quién dejó su cargo luego de la visita de S.S. el Papa Juan Pablo II. Entre 1987 y 1988 la Arquidiócesis estuvo a cargo del Pbro. Leandro Serna Serna como Administrador Apostólico. Entre los años 1988 a 2001, el tercer Arzobispo de Puerto Montt fue Mons. Bernardo Cazzaro Bertollo, de la Orden de los Siervos de María. Entre el 27 de febrero y el 31 de marzo de 2001 la Arquidiócesis queda a cargo del Pbro. Daniel Acuña Burgos como Administrador Apostólico. Desde el 31 de marzo de 2001, el cuarto Arzobispo de Puerto Montt fue Mons. Cristián Caro Cordero. El 11 de junio de 2018 el Papa Francisco aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la arquidiócesis de Puerto Montt, presentada por Mons. Cristián Caro Cordero y nombra Administrador Apostólico Sede Vacante ad nutum Sanctae Sedis, de la arquidiócesis de Puerto Montt, al Rvdo. P. Ricardo Basilio Morales Galindo, O. de M., Provincial de la Orden de la Merced en Chile.

Museo Pablo Fierro X


Sin darse cuenta el pintor Puerto Montino Pablo Fierro esta haciendo una especie de registro de patrimonio natural de la Décima Región. Si porque hace 20 años comenzó a pintar las casonas mas antiguas y características de la colonización alemana. Pero no fue intencional, más bien un juego de destino. “Yo diría que fue más bien espontáneo. Porque todo partió en 1989, cuando preparé algunos dibujos para mi primera exposición. Allí había de todo, desde pájaros hasta bodegones y un par de casas que hice para completar la sala. Todo los días pasaba por ahí, cuando me iba a casa, y me llamaron la atención”.

Las dibujó y fueron a dar a una de las paredes de la Sala Diego Rivera, en Puerto Montt, causando tal admiración que provocó una especie de comunicación con el público que visitó la muestra.

”Fue curioso ya que la gente que entraba y miraba las cosas las reconocía inmediatamente y comenzaban a conversar y recordar historias con respecto a la construcción. Las cosas producían cierta participación de la gente ya que tocó la casualidad que todos los que entraron a la exposición algo tenían que ver con las cosas”.

A la fecha ya pinto mas de 300 casonas de Valdivia, Osorno, Frutillar, Puerto Varas, Puerto Octay, Puerto Montt y otras localidades de la región donde marco una fuerte influencia la colonización alemana, tanto así, que actualmente ya está especializado en casonas antiguas.

La gente que ve mi trabajo, además de comentarlo, me entrega datos de dónde se ubican otras casonas, que ellos conocen a que perteneció a algún pariente”.

Lago Espolon X


Lago Espolón, se ubica a unos 9 kilómetros de Futaleufú. Para llegar a él se debe seguir el camino hacia Chaitén tomando la variante hacia el embarcadero ubicado en el sector Este del Lago.

Desde esa zona se toma una barcaza cuyo recorrido dura aproximadamente una hora, donde destacan sus montañas, colorido de sus aguas verde esmeralda y sus bosques de Coigues y Lengas que toman colores rojizos durante el otoño.



Dentro de la barcaza es posible ver pasajeros oriundos de la zona, que llevan consigo animales como caballos, ovejas y gallinas.

Al llegar al otro extremo del Lago, se puede hacer un circuito de aproximadamente 45 minutos en mountain bike, a través de bosques y potreros. El escenario de esta actividad destaca por lo campestre, animales de los habitantes del sector, que son interrumpidos en su diario pastar por el paso de las bicicletas. Se puede coordinar un almuerzo típico en el Hospedaje “El Arroyito”.

Se puede seguir la ruta regresando al embarcadero para retomar la Barcaza y zarpar en las cabañas Los Tres Morros, donde Ervin Redlich ofrece una cabalgata bordeando el Lago Espolón, entre bosque predominante de Coigues. Este paso permite divisar entre los troncos de los árboles, el increíble colorido del Lago. Se puede apreciar en el trayecto una cascada, como así también importantes quebradas rocosas. Es un paisaje que sólo se interrumpe por antiguos cercos de madera, que fijan por años los pocos limites que se pueden encontrar.

Otra opción es hacer el trayecto final en una travesía por kayaks, sintiendo el oleaje, bordeando playas y divisando la frondosidad del bosque y el colorido de las montañas desde el mismo lago. El circuito finaliza volviendo al primer embarcadero y retornando a la ciudad de Futaleufú, donde es posible comentar un día de expedición en algún restaurante o bar.

Plaza de Armas de Copiapó III


A comienzos del siglo XIX, Copiapó era el centro urbano situado más al Norte del territorio nacional, a las puertas del Despoblado de Atacama que separaba a nuestro país con Bolivia. En 1832, la zona cobró gran atractivo gracias al descubrimiento del mineral de Chañarcillo, lo que provocó una creciente migración poblacional desde otros puntos del país, así como también de productos y capitales. El hallazgo de nuevos yacimientos de plata y cobre en la zona, convirtió a Copiapó en el enclave minero más importante de la época. Como consecuencia del auge económico, se levantaron diversos edificios públicos y privados que aportaron un aire de elegancia y modernidad a la ciudad. La Plaza de Armas de Copiapó, también llamada Plaza Prat, fue hermoseada durante esta época convirtiéndose -según algunos- en la plaza de Armas más linda de Chile, centro de la vida social y cultural de Copiapó en el período. Entre los atractivos de la Plaza de Armas de Copiapó, se encuentra una fuente de estilo neoclásico, esculpida en mármol de carrara por los artistas franceses Mili y Rousseu del taller Durand Vossy, que llegó desde Francia en 1863 para ser instalada al centro de la plaza. Al centro de la fuente, conocida también como fontana de la Minería, se eleva un pedestal de dos niveles, el primero de los cuales lleva tallados cuatro cóndores representativos de la chilenidad, en tanto el segundo presenta en dos de sus caras el escudo de Chile y en las otras dos, un rostro de características que representa a una divinidad grecorromana. Sobre el pedestal se erige una figura femenina con atuendo de estilo clásico grecolatino, que constituiría una alegoría a la minería. En 1993 la fuente de mármol de la Plaza de Armas de Copiapó fue declarada Monumento Histórico, por sus méritos artísticos y su valor patrimonial.

Museo Mineralógico III


El Museo Mineralógico de Copiapó, dependiente de la Universidad de Atacama, corresponde a la mayor colección mineralógica y de mejor calidad de todo el país; y probablemente se encuentre entre las más intmuseo-mineeresantes de Sudamérica. Con un origen a mediados del siglo XIX, la colección ha sorteado con éxito el pasar del tiempo, enfrentándose a múltiples eventos como incendios, terremotos e inundaciones que no han mermado la calidad de las muestras que allí se exhiben. Ubicado en la intersección entre las calles Colipí con Rodríguez, el museo cuenta con dos pisos, destinados a la exhibición, en los cuales se presentan varias temáticas. El recorrido comienza por el segundo piso, donde se presentan dos secciones, una de minerales agrupados según el sistema cristalino al cual pertenecen y otra según elemento químico afín (hierro, aluminio, cobre, etc.). Mientras que en el primero se pueden apreciar otras cuatro unidades, la primera destinada a los minerales no metálicos del país, la segunda a minerales metálicos (diferentes al cobre), la tercera a minerales provenientes de grandes minas cupríferas del país (Chuquicamata, El Salvador, El Teniente, entre otras) y una cuarta con curiosidades mineralógicas (hábitos de cristalización, meteoritos y minerales fluorescentes). El museo exhibe actualmente 2.200 muestras minerales (algunas rocas y fósiles también pueden hallarse) y comprende uno de los mejores exponentes del Patrimonio Geológico Inmueble de toda la comuna, es decir, expone al público elementos geológicos (en este caso minerales) que a pesar de haber sido extraídos desde sus afloramientos, conservan su singularidad.

Museo Historico Militar III


El Museo Histórico y Militar es una entidad de carácter permanente, sin fines de lucro, abierto al público, al servicio de la sociedad y su desarrollo. Es el principal organismo cultural del Ejército, ya que difunde la historia militar y el patrimonio de la nación. El Museo Histórico y Militar tiene por objetivo comunicar a la sociedad la identidad cultural, las tradiciones y valores del Ejército; su importancia en la conformación de la nación chilena y en la construcción de la memoria nacional. Además, difunde la contribución del Ejército a la sociedad civil, como gestor de las transformaciones, modernizaciones y desarrollo del país a lo largo del tiempo, a través de la acción social y los progresos científicos y tecnológicos militares. Proporciona a la comunidad nacional información sobre el cuidado y respeto que se debe tener hacia el patrimonio histórico natural y cultural que el Ejército custodia, ya que forma parte de la identidad nacional. Reúne y recupera el legado patrimonial militar para ponerlo en valor y entregarlo a la comunidad, evitando su pérdida y dispersión fuera del medio nacional. Provee a la comunidad de espacios culturales de estudio, comunicación y esparcimiento, a partir del patrimonio histórico militar. Tiene como funciones: incrementar, conservar, documentar, investigar, exhibir y difundir los testimonios culturales del Ejército de Chile para la contemplación, educación y deleite del público que lo visita. Desarrollar programas de investigación y establecer relaciones de colaboración e intercambio de experiencias con otros museos, universidades o instituciones culturales, tanto nacionales como extranjeras

Plaza de la Republica XIV


Nuestra Plaza de la República se encuentra emplazada en lo que hasta 1552 fue parte de una antigua cancha de palín (chueca o hockey). Durante los siglos coloniales se denominaba Plaza Mayor siendo la más importante de un conjunto de cinco plazas que conformaban la planta urbana de la ciudad y que a partir de 1820 es conocida por el nombre actual. La Plaza Mayor era un lugar de permanente encuentro; Fiestas religiosas y laicas, actos públicos, etc., que eran motivo de reunión para la comunidad. A lo que se sumaba, la función de mercado en el cual, se intercambiaban los productos que se generaban en las chacras circundantes. Además, era el refugio de vecinos y moradores frente a alguna calamidad, atributos que, también fueron valorados por los holandeses en su breve estadía durante el año 1643. Tras la refundación de la ciudad por parte de los españoles en el año 1647, la plaza volvió a ocupar el rol que le había asignado el conquistador en 1552. Así y a modo de ejemplo, se realizó el juramento a la Primera Junta de Gobierno el 30 de octubre de 1810. Años más tarde, durante febrero de 1820 se llevó a cabo otro importante acto, nuestra Plaza comenzó a denominarse de La República; cabe destacar que es la única plaza en Chile que se llama Plaza de la República, ya que las otras plazas se llaman Plaza de Armas. Tras el incendio de 1910 fue rediseñada siendo plantados los tilos que la caracterizan los que reemplazaron los arces que habían sido plantados en la década del 80 del siglo XIX. Fuente: Lorena Liewald Dessy, Directora Pedagogía de Educación Media en Historia y Geografía Universidad San Sebastian

Punucapa XIV


Punucapa, es un poblado de origen huilliche, que se ubica junto Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, 10 km al norte de Valdivia. Destino obligado para los turistas atraídos por el etnoturismo y la ecología.

Punucapa, desde su orígen ha cobrado fama por sus huertos, constituyendo desde sus inicios el principal proveedor de frutas y chacarería a la ciudad de Valdivia. Aún hoy es posible ver a los pequeños productores que como a principios del siglo XX, trasladan por vía fluvial sus productos para ser comercializados en la Feria Fluvial de Valdivia.

Durante el período estival, en febrero, se desarrollan diversas manifestaciones tradicionales que tienen lugar en su feria costumbrista que se extiende por dos semanas, donde la chicha de manzana, la cerveza artesanal y la sidra elaborada con manzanas del sector, son los principales protagonistas; además de presentaciones ceremoniales, narraciones, música, farmacia y bailes que rescatan las más puras expresiones artísticas del pueblo mapuche.

Las intensas lluvias del sector, otorgan a las manzanas de Punucapa una acidez muy especial, que permiten disfrutar de la mejor sidra y chicha del país. El sector goza de un gran valor cultural y natural de gran potencial ecoturístico, con un desarrollo incipiente de excursiones a los humedales del río Cruces y arriendo de botes. Un destino ideal para aquellos aventureros que disfrutan explorando nuevos caminos y senderos que siempre sorprenderán.

Punucapa puede ser visitado en cualquier época del año, aun cuando es durante la primavera, en que se produce la mayor concentración de fauna silvestre, período en que se pueden observar diversas aves acuáticas de gran hermosura y valor ecológico, entre otros: cormoranes, cisnes de cuello negro y el chucao; transformándose en uno de los destinos más importante del ecoturismo, con más de 100 especies de aves, mamíferos, anfibios y peces.

Reserva Nacional Río de Los Cipreses VI


Fue creada el 17 de octubre de 1985, mediante DS n.º 127 del Ministerio de Agricultura, publicado en el Diario Oficial del 6 de enero de 1986. Cuenta con una superficie de 36.882,5 hectáreas. Se ubica en la comuna de Machalí, provincia de Cachapoal, Región del Libertador Bernardo O’Higgins.

En la reserva se puede encontrar las formaciones vegetacionales de la región de las estepas y de la región del bosque y el matorral esclerófilo de la precordillera andina. Entre estas cabe destacar la de peumo (Cryptocarya alba). También se desarrolla una asociación de quillay-litre (Quillaja saponaria-Lithrea caustica) y frangel (Kageneckia angustifolia). Las herbáceas están dominadas por coirón, que se entremezcla con arbustos como guindilla (Guindilia trinervia) y hierba blanca (Chuqiraga oppositifolia). En sectores de afloramientos y acarreos de material rocoso se encuentran bosquetes de ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis).

En cuanto a fauna silvestre, existen guanacos (Lama guanicoe) en los sectores altos de la cuenca del río de los Cipreses. Otros mamíferos que es posible observar en la reserva son: puma (Puma concolor), zorro culpeo (Pseudalopex culpaeus), zorro chilla (Pseudalopex griseus), quique (Galictis cuja), cururo (Spalacopus cyanus), entre otros. En cuanto a las aves, destaca el loro tricahue (Cyaloliseus patagonus var bloxami), cóndor (Vultur gryphus), águila (Geranoaetus malanopeucus) y pato cortacorrientes (Merganetta armata), entre los más destacables.

Los reptiles más característicos son las dos culebras (Tachymenis chilensis y Philodryas chamissonis), las lagarijas del género Liolaemus, el matuasto (Phymaturus flagellifer) e iguana (Callopistes palluma). Entre los anfibios destacan el sapo de rulo (Bufo chilensis y B. spinolosus), el sapo arriero (Alsodes nodosus) y el sapo de cuatro ojos (Pleurodema thaul). En los cursos de agua se puede encontrar las especies nativas: percatrucha (Percichthys trucha), pejerreyes de agua dulce (Basilichthys sp y Odontesthes sp.) y bagres (Pigidium sp.)

Cáhuil VI


Esta tranquila y hermosa localidad ubicada 12 kilometros al sur de Pichilemu, está asentada en medio de cerros, bosques y junto al estero Nilahue, que en invierno, con la crecida de sus aguas termina desembocando en el mar, lo que junto con los cambios de marea, produce la entrada de agua salada al estero que se mezcla con el agua dulce y da como resultado una riqueza y biodiversidad increíbles, que permiten encontrar desde peces y mariscos, donde destacan las ostras cultivadas en la misma laguna, hasta decenas de especies de aves como garzas, cisnes, gaviotas y patos, además de generar las condiciones ideales para la elaboración artesanal de la Sal de Cáhuil, factores que hacen a éste, un lugar realmente único.

Cáhuil es perfecto para descansar y disfrutar de buena gastronomía en sus distintos restaurantes y hosterías, que te esperan con sus puertas abiertas y con productos frescos de la zona durante todo el año. La variedad es amplia y puedes encontrar especialidades como las entradas de locos con mayo, ostras con limóno machas a la parmesana, pailas marinas, piures, ceviches de reineta o corvina, empanadas, pejereyes fritos y otros pescados fritos a lo pobre, opciones para todos los gustos y bolsillos.

Un buen panorama es pasear por sus más de 6 km de playas casi desiertas, para así al final del día, disfrutar de las hermosas puestas de sol que este lugar nos entrega. En su tranquila laguna se pueden realizar innumerables actividades, desde la pesca de pejereyes y roncadores, hasta paseos en bote guiados o remados por ti mismo, paseos en kayak o stand up paddle (SUP), avistar decenas de aves o visitar Las Salinas en Barrancas al sur de este lugar.

En verano, su laguna cuenta con zonas aptas para el baño, resguardadas por salvavidas, donde cientos de turistas disfrutan durante cada temporada, además es en esta época cuando se realiza la cosecha de sal en las Las Salinas, lo que se presenta como una oportunidad única para conocer todo el proceso de producción y extracción artesanal explicado por los mismos salineros, además de poder llevar sal para tu mesa y otros recuerdos a un excelente precio.

Playa La Boca VI


Playa La Boca de ubica a la desembocadura del río Acongagua, en su lado sur. Es un lugar de excelencia para los surfistas y ofrece también la posibilidad de tomar clases de kayak y de practicar pesca deportiva. En efecto el sector de playa La Boca, en el sector norte de la población, fue el que determinó el nombre de toda la ciudad, siendo que el término Concón en Mapudungún significa exactamente “encuentro de aguas”. En el sector de la playa es activo también un centro que organiza excursiones a caballo. La playa en sí en los últimos años fue objeto de una larga controversia legal debido al relleno que se edificó en una de sus partes, dada en concesión privada, y que fue grandemente criticado por los lugareños y en contra de la cual recurrió la misma Municipalidad. Un reciente fallo de la Corte Suprema (Septiembre 2013) le dio la razón a la Municipalidad, así que posiblemente playa La Boca pueda retomar pronto su aspecto originario. De la playa se puede tomar una linda costanera que lleva hacia el extremo sur de la ciudad, la concurrida Roca Oceánica, que es la mejor opción para admirar las espectaculares puestas del sol que ofrece Concón.

La costanera es un buen paseo y una atractiva opción para ciclistas y amantes del running. Si visitan playa La Boca, no se olviden del cercano Parque Ecológico La Isla, un humedal a la desembocadura del río Acongagua que ofrece amparo a muchas aves y constituye un interesante ecosistema de notable biodiversidad.

Parque Jardín Japonés IV


El jardín nace en 1994 como un trabajo en conjunto de la empresa chilena Compañía Minera del Pacífico (CAP Minería) y la empresa japonesa Nippon Steel Company. Mitsubishi esta entre las otras empresas japonesas que también participaron. El paisajista Akira Ohira fue el arquitecto y genio detrás de este regalo del Japón. El Jardín del Corazón (Kokoro No Niwa,) más conocido como Jardín Japonés de La Serena, es un tesoro del Japón escondido en el corazón del centro de la ciudad. Este bello pulmón de naturaleza y tranquilidad es un mágico paisaje que te transportará al antiguo Japón y que está a solo unos 200 metros de la Plaza de Armas, otro motivo por el cual no te lo puedes perder. ¿POR QUÉ ES INTERESANTE? Pero suficiente de su historia, ahora quiero compartirte por qué este atractivo parque debe ser parte de tu experiencia de vacaciones en La Serena. El jardín está formado por diferentes secciones, cada una de ellas con originales diseños, que te transmiten un olor y una sensación distinta, desde el relajante sonido de los riachuelos que corren alrededor del parque, el original puente japonés rojo, hasta la calmada laguna central llena de coloridas carpas, que de solo contemplarlas te transmiten su gran tranquilidad y paz. Entre la gran variedad de plantas y animales exóticos que podrás disfrutar ver están: cerezos en flor, bambús, bonsáis, patos, tortugas, carpas doradas, etc. mis preferidos fueron los cisnes de cuello negro, ya que es uno de los pocos lugares en La Serena donde podrás verlos, pues los encuentras en los lagos y lagunas del Sur de Chile. Nada es casualidad en el jardín botánico japonés, todos los elementos que lo componen tienen un propósito que nos lleva a conectarnos con la tierra, el agua y toda la naturaleza que nos rodea es así como la grava que conforma los caminos del jardín tiene como finalidad masajearnos los pies al caminar y que el ruido que produce cada uno de nuestros pasos nos conecta con el avance y con nuestro cuerpo. Así me lo explicó el Sr. Collao, Capataz del Jardín quien tiene no menos de 30 años trabajando con amor en él, desde su misma creación. En una de mis visitas tuve el placer de presenciar el Día de las Artes y la Cultura Japonesa, donde la Orquesta Sinfónica de la Antena nos deleitó con canciones de las películas de Hayao Miyazaki entre otras composiciones de origen japonés, fue una experiencia hermosa. El dinero recaudado ese día por la boletería fue donado por la CAP Minería a la orquesta. El jardín da lugar a muchas otras actividades especiales como la ceremonia del té y otras. En nuestros medios sociales publicaremos las actividades para que tú también puedas participar, así que no olvides seguirnos en nuestros medios sociales.